Además de inversiones, protección patrimonial y planificación sucesoria, una compañía internacional también puede ser utilizada como vehículo operativo en el exterior, siempre que exista una actividad económica real y se cumplan las normas aplicables.
Cuando hablamos de una offshore, el primer pensamiento suele ser tener una compañía para invertir globalmente de forma organizada, con objetivos de protección patrimonial, planificación sucesoria, diversificación internacional, mantener participaciones en empresas extranjeras, poseer inmuebles internacionales o lograr eficiencia administrativa.
¿Alguna vez pensaste que una compañía internacional también puede ser utilizada como vehículo operativo en el exterior?
Es posible utilizar una empresa offshore como empresa operativa en el comercio de commodities, por ejemplo, siempre que la compañía tenga una actividad económica real y cumpla con las leyes de los países involucrados.
Esto es diferente a crear una compañía únicamente para reducir impuestos en el papel, lo que puede ser desconocido por las autoridades fiscales.
¿Cómo puede funcionar una empresa offshore operativa?
Una estructura típica puede funcionar así:
- Se constituye una empresa en una jurisdicción adecuada para el comercio internacional.
- La empresa abre cuentas bancarias corporativas y obtiene las licencias necesarias, si fueran aplicables.
- Celebra contratos de compra con proveedores y contratos de venta con clientes.
- La empresa emite facturas, recibe pagos y paga a sus proveedores.
- Las ganancias son gravadas conforme a las normas de la jurisdicción de la empresa y de los países involucrados, además de las reglas del país de residencia fiscal del propietario.
Qué caracteriza a una empresa operativa
Para ser considerada una empresa operativa legítima, normalmente necesita contar con elementos como:
- Administración efectiva (directores que realmente toman decisiones).
- Contabilidad regular.
- Cuenta bancaria empresarial.
- Contratos comerciales.
- Gestión de riesgos comerciales.
- Actividad económica real (“sustancia económica”), que puede incluir oficina, empleados o proveedores de servicios, dependiendo de la jurisdicción y del tipo de operación.
Ejemplo común en trading de commodities
En una operación de trading internacional, la empresa puede:
- Comprar soja a un exportador en un país.
- Revender esa soja a un comprador en otro país.
- Organizar transporte, seguro, financiamiento y documentación.
- Recibir la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta (el margen comercial).
En este modelo, la empresa actúa como comerciante (o re-facturadora), asumiendo riesgos comerciales, de crédito, de transporte y, en algunos casos, cambiarios.
Aspectos importantes a considerar
El comercio internacional de commodities implica diversos requisitos, como:
- Sanciones económicas y controles de exportación.
- Normas de prevención de lavado de dinero (AML) e identificación de clientes (KYC).
- Documentación de comercio exterior.
- Reglas de precios de transferencia cuando existan empresas relacionadas.
- Tributación en los países donde la actividad es realizada.
- Requisitos de “sustancia económica” en determinadas jurisdicciones.
Además, si eres residente fiscal en Brasil y controlas una offshore, existirán obligaciones de declaración y normas tributarias brasileñas que pueden alcanzar las ganancias de la empresa, independientemente de dónde esté constituida.
La elección de la jurisdicción
La elección depende del tipo de socios comerciales, los mercados atendidos, los tratados tributarios, la disponibilidad de bancos y la facilidad para llevar a cabo operaciones internacionales.