La primera pregunta que le haría es: ¿cuál es el objetivo de la empresa?
No existe una jurisdicción que sea la mejor para todos los casos. La elección dependerá de las características de la estructura, de los activos involucrados y de los objetivos del inversionista.
La elección de la jurisdicción depende mucho más del objetivo de la empresa que de la tasa impositiva más baja. Para un inversionista internacional, factores como la estabilidad jurídica, el acceso a bancos y entidades financieras, los costos y los requisitos de cumplimiento normativo suelen ser más importantes que un régimen tributario altamente favorable.
Principales criterios para elegir una jurisdicción
Algunos de los principales criterios son:
- Seguridad jurídica: un sistema legal estable y predecible.
- Reputación internacional: las jurisdicciones bien aceptadas por bancos, entidades financieras e inversionistas tienden a facilitar la apertura de cuentas y el desarrollo de negocios.
- Tributación local: tasas impositivas, normas aplicables a los ingresos obtenidos en el extranjero y posibles retenciones en la fuente.
- Acuerdos internacionales: los tratados para evitar la doble imposición pueden ser relevantes, dependiendo de los países en los que usted invierta.
- Requisitos de sustancia económica: algunas jurisdicciones exigen demostrar una actividad económica real para determinados tipos de empresas, incluyendo directores locales, empleados, entre otros.
- Obligaciones periódicas: algunos países pueden exigir auditorías, declaraciones del impuesto sobre la renta y otras obligaciones periódicas.
- Sistema bancario: facilidad para abrir y mantener cuentas bancarias corporativas.
- Compatibilidad con su país de residencia fiscal: por ejemplo, un residente fiscal en Brasil debe considerar las normas brasileñas aplicables a las sociedades controladas en el exterior.
¿En qué situaciones suele considerarse una sociedad offshore?
Una sociedad offshore suele ser considerada cuando existen necesidades adicionales, tales como:
- patrimonio elevado;
- planificación patrimonial y sucesoria internacional;
- múltiples socios o familiares;
- inversiones en varios países; y
- participación en empresas privadas o fondos de inversión.
¿Existe una “mejor” jurisdicción?
Las Islas Vírgenes Británicas (BVI) siguen siendo una de las jurisdicciones más utilizadas por ofrecer una estructura societaria sencilla y ampliamente reconocida. Sin embargo, actualmente existen diversas alternativas que imponen menos obligaciones anuales, lo que puede traducirse en menores costos de mantenimiento.
Para residentes en Brasil
La decisión debe considerar la legislación brasileña, incluidas las normas sobre la tributación de sociedades controladas en el exterior introducidas por la Ley n.º 14.754/2023. En muchos casos, la elección de la jurisdicción tiene hoy un mayor impacto en aspectos operativos, jurídicos y sucesorios que en el ahorro tributario.
Si pretende utilizar la sociedad offshore como holding de inversiones, empresa de comercio internacional o para cualquier otro propósito, la jurisdicción más adecuada puede variar en cada caso. Cada estructura tiene sus propios requisitos y ventajas.
¿Cómo puede ayudar Dartmouth International?
Dartmouth International asesora a sus clientes y a sus consultores en la constitución y administración de sociedades en diversas jurisdicciones, brindando apoyo durante todo el ciclo de vida de la estructura corporativa. Nuestro equipo ayuda en la selección de la jurisdicción más adecuada, la constitución de la sociedad, el cumplimiento de las obligaciones corporativas, regulatorias y contables, así como en el mantenimiento anual de la empresa, proporcionando una estructura sólida, eficiente y alineada con los objetivos patrimoniales, sucesorios o empresariales de cada cliente.